3197. FFmpeg
Hoy os presento FFmpeg, una herramienta gratuita para editar audio, vídeo e imágenes y automatizar tareas con ayuda de un agente de IA. Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de gestión de proyectos con IA. En la tercera clase diseñamos el plan de trabajo y el cronograma, y en la cuarta organizamos equipos y repartimos responsabilidades. Así convertimos los objetivos del proyecto en tareas, tiempos y personas encargadas de llevarlo adelante. Ahora sí, vamos al lío con un nuevo hechizo para nuestro repertorio. No sirve para hacer levitar objetos, pero sí para quitarnos mucho trabajo de encima. Se llama FFmpeg y completa las posibilidades que os expliqué al hablar de ImageMagick y Pillow. Algunas funciones se solapan, pero aquí el gran protagonista es el tratamiento de audio y vídeo. FFmpeg no es un modelo de inteligencia artificial. Es una herramienta que podemos instalar y utilizar desde la línea de comandos. La gracia está en que podemos pedirle a Codex, Claude Code u otro agente que la maneje por nosotros. Le explicamos qué necesitamos y el agente prepara los comandos o scripts correspondientes. Empiezo por el audio. Podemos convertir entre formatos como MP3, WAV, OGG o M4A, ajustar la compresión, reducir el peso, cortar fragmentos y unir grabaciones. Muchas de estas tareas también se pueden hacer en un editor como Audacity, pero la diferencia aparece cuando tenemos cientos de archivos que necesitan exactamente el mismo tratamiento. Un ejemplo muy cercano es el podcast de mi madre. Ella graba con su micrófono DJI mientras visita lugares y conversa con las personas que encuentra. Va parando y volviendo a grabar, de modo que al conectar el dispositivo puedo encontrarme con treinta o cuarenta archivos separados. He preparado una skill de Codex que reúne esas grabaciones. Le paso los archivos, invoco la instrucción y el sistema los junta para preparar el episodio completo. Después, mi madre revisa el resultado y decide si hay algún fragmento que conviene quitar. Automatizar la parte mecánica no elimina esa revisión, pero ahorra muchísimo trabajo repetitivo. También podemos extraer el audio de un vídeo para preparar una versión de podcast. Si hemos grabado una entrevista o una conversación en vídeo, no hace falta repetirla en otro formato. El agente puede recuperar la pista de sonido y dejarla lista para el siguiente paso del proceso. Otra posibilidad es ajustar el volumen, normalizar la sonoridad y aplicar filtros para reducir ruido. Si una persona habla muy alto y otra muy bajo, podemos mejorar el equilibrio. No hace magia con una mala grabación, pero sí resuelve parte de los problemas habituales. Para profundizar en una herramienta especializada, os dejo el episodio 2820 sobre Auphonic. La detección y eliminación de silencios también resulta muy útil. Le pedí a mi madre que esperara un instante después de pulsar el botón de grabación para evitar que se cortara la primera palabra. Ahora ese margen queda registrado, pero puedo configurar el proceso para recortar el silencio sobrante y conservar una pausa natural entre fragmentos. Podemos además mezclar voces y música, añadir pistas, acelerar o ralentizar el audio y modificar metadatos como el título, el autor o el nombre del podcast. Todas estas operaciones pueden formar parte de un mismo flujo que se repite cada vez que llegan archivos nuevos. En vídeo encontramos muchas posibilidades equivalentes. Podemos convertir formatos, comprimir, cambiar la resolución o los fotogramas por segundo, cortar fragmentos y unir clips. La reducción de peso exige elegir un equilibrio e