66Capíutlo XXIX: Cómo debemos llamar a Dios y bendecirle en el tiempo de la tribulación.
130
67Capítulo XXX: Cómo se ha de pedir el favor divino y de la confianza de recobrar la gracia.
317
68Capítulo XXXI: Del desprecio de todas las criaturas para hallar al criador
259
69Capítulo XXXII: De la abnegación de sí mismo y abdicación de todo apetito.
178
70Capítulo XXXIII: D la inconstancia del corazón y que la intención final se ha de dirigir a Dios.
136
71Cpítulo XXXIV: Que Dios es para quien lo ama más delicioso que todo y en todo.
229
72Capítulo XXXV: En esta vida no hay seguridad de carecer de tentaciones.
209
73Capítulo XXXVI: Contra los vanos juicios de los hombres.
153
74Capítulo XXXVII: De la pura y entera renuncia de sí mismo para alcanzar la libertad de corazón.
190
75Capítulo XXXVIII: Del buen régimen en las cosas exteriores y del recurso a Dios en los peligros.
157
76Capítulo XXXIX: Que el hombre no sea importuno en los negocios.
116
77Capítulo XL: Que ningún bien tiene el hombre de suyo, ni cosa alguna de alabarse.
273
78Capítulo XLI: Del desprecio de toda obra temporal.
96
79Capítulo XLII: Que nuestra paz no debe depender de los hombres
138
80Capítulo XLIII: Contra la ciencia vana del mundo.
201
81Capítulo XLIV: No se deben buscar las cosas exteriores.
94
82Capítulo XLV: No se debe creer a todos; y cómo fácilmente se resbala en las palabras.
311
83Capítulo XLVI: De la confianza que se debe tener en Dios cuando nos dicen injurias.
283
84Capítulo XLVII: Todas las cosas pesadas se deben padecer por la vida eterna.
206
85Capítulo XLVIII: Del día de la eternidad y de las angustias de esta vida.
372
86Capítulo XLIX: Del deseo de la vida eterna y cuántos bienes están prometidos a los que pelean.
406
87Capítu o L: Cómo se debe ofrecer en las manos de Dios el hombre desconsolado
416
88Capítulo LI: Que debemos emplearnos en ejercicios humildes cuando no podemos en los sublimes.
120
89Capítulo LII: Que el hombre no se repute por digno de consuelo, sino de castigo.
227
90Capítulo LIII: La gracia de Dios no se mezcla con el gusto de las cosas terrenas.
209
91Capítulo LIV: De los diversos movimientos de la naturaleza y de la gracia.
492
92Capítulo LV: De la corrupción de la naturaleza y de la eficacia de la gracia divina.
347
93Capítulo LVI: Que debemos negarnos a nosotros mismos y asemejarnos a Cristo en la cruz.
262
94Capítulo LVII: No debe acobardarse demasiado el que cae en algunas faltas.
202
95Capítulo LVIII: No se deben escudriñar las cosas altas y los juicios ocultos de Dios.
502
96Capítulo LIX: Toda la esperanza y confianza se debe poner en solo Dios.
244
97LIBRO CUARTO: DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO. Capítulo I: Con cuánta reverencia se ha de recibir a Jesucristo.
692
98Capítulo II: De la gran bondad y caridad de Dios para con los hombres en este sacramento.
348
99Capítulo III: Que es provechoso comulgar con frecuencia.
286
100Capítulo IV: Cómo se conceden muchos bienes a los que devotamente comulgan.
343
101Capítulo V: De la dignidad del Sacramento y del estado sacerdotal.
228
102Capítulo VI: Ejercicio para antes de la comunión.
68
103Capítulo VII: Del examen de la propia conciencia y del propósito de enmienda.
276
104Capítulo VIII: Del ofrecimiento de Cristo en la cruz y de la propia resignación.
146
105Capítulo IX: Que debemos ofrecernos a Dios con todas nuestras cosas y rogarle por todos.
276
106Capítulo X: No se debe dejar fácilmente la sagrada comunión.
366
107Capítulo XI: El Cuerpo de Cristo y la sagrada Escritura son muy necesarios al alma fiel.
462
108Capítulo XII: Debe disponerse con gran diligencia el que ha de recibir a Cristo.
244
109Capítulo XIII: Cómo el alma devota debe desear con todo su corazón unirse a Cristo en el Sacramento.
225
110Capítulo XIV: Del ansia con que algunos devotos desean el Cuerpo de Cristo.
182
111Capítulo XV: Que la devoción se alcanza con la humildad y abnegación de sí mismo.
210
112Capítulo XVI: Que debemos manifestar a Cristo nuestras necesidades y pedirle su gracia.
159
113Capítulo XVII: Del amor fervoroso y vehemente deseo de recibir a Cristo.
284
114Capítulo XVIII: Que el hombre no debe ser curioso en examinar este Sacramento, sino humilde imitador de Cristo, sometiendo su parecer a la sagrada fe.
Comments