Un joven llega a Madrid para dar una noticia a su tío, cocinero del rey, y se ve implicado en una serie de intrigas palatinas. - Summary by Tux
Chapters (86)
101 - I De lo que aconteció á un sobrino por no encontrar á tiempo á su tío.
2716
202 - II Interioridades reales.
3464
303 - III En que se demuestra lo perjudiciales que son los lugares obscuros en los palacios reales.
1001
404 - IV Enredo sobre maraña.
1143
505 - V ¡Sin dinero y sin camisas!
1281
606 - VI Por qué el tío daba de comer de aquella manera al sobrino.
1278
707 - VII Los negocios del cocinero del rey.--De cómo la condesa de Lemos había acertado hasta cierto punto al calumniar á la reina.
1404
808 - VIII De cómo al señor Francisco le pareció su sobrino un gigante.
1173
909 - IX Lo que hablaron Lerma y Quevedo.
2353
1010 - X De cómo don Francisco de Quevedo encontró en una nueva aventura, el hilo de un enredo endiablado.
991
1111 - XI En que se sabe quién era la dama misteriosa.
1310
1212 - XII Lo que hablaron la reina y su menina favorita.
2010
1313 - XIII El rey y la reina.
908
1414 - VIX Del encuentro que tuvo en el alcázar don Francisco de Quevedo, y de lo que averiguó por este encuentro acerca de las cosas de palacio, con otros particulares.
2193
1515 - XV De lo que vieron y oyeron desde su acechadero Quevedo y el bufón del rey.
1710
1616 - XVI El confesor del rey.
2374
1717 - XVII En que empieza el segundo acto de nuestro drama.
3871
1818 - XVIII De cómo entre unos y otros no dejaron parar en toda la mañana al cocinero de su majestad.
1502
1919 - XIX El tío Manolillo.
980
2020 - XX De cómo el tío Manolillo hizo que doña Clara Soldevilla pensase mucho y acabase por tener celos.
925
2121 - XXI En que continúan los trabajos del cocinero mayor.
645
2222 - XXII De cómo en tiempo de Felipe III se conspiraba hasta en los conventos de monjas.
2370
2323 - XXIII En la hostería del Ciervo Azul, y luego en la calle.
2365
2424 - XXIV De lo que quiso hacer el cocinero de su majestad, de lo que no hizo y de lo que hizo al fin.
1384
2525 - XXV De cómo los sucesos se iban enredando hasta el punto de aturdir al inquisidor general.
3030
2626 - XXVI De lo que oyó el tío Manolillo sin que pudiera evitarlo el confesor del rey.
620
2727 - XXVII En que se ve que el cocinero mayor no había acabado aún su faena en aquel día.
1220
2828 - XXVIII De los conocimientos que hizo Juan Montiño, acompañando á la Dorotea.
2035
2929 - XXIX De cómo Juan Montiño, con mucho susto de la Dorotea, se dió á conocer entre los cómicos.
911
3030 - XXX De cómo hizo sus pruebas de valiente por ante la gente brava, Juan Montiño.
800
3131 - XXXI De cómo engañó á Dorotea para llevarla á palacio el tío Manolillo.
538
3232 - XXXII Continúan los antecedentes.
2150
3333 - XXXIII El suplicio de Tántalo.
2040
3434 - XXXIV En que se explicará algo de lo obscuro del capítulo anterior, y se verá cómo doña Clara encontró un pretexto para favorecer el amor de Juan Montiño, á pesar de todos los pesares.
560
3535 - XXXV De cómo Quevedo, sin decir nada al rey, le hizo creer que le había dicho mucho.
931
3636 - XXXVI De cómo el padre Aliaga puso de nuevo su corazón y la virtud á prueba.
1241
3737 - XXXVII De cómo el diablo iba enredando cada vez más los sucesos.
400
3838 - XXXVIII De lo que vió y de lo que no vió el tío Manolillo siguiendo á los que seguían al cocinero mayor.
1245
3939 - XXXIX De cómo Quevedo conoció prácticamente la verdad del refrán: el que espera desespera.
855
4040 - XL De cómo el noble bastardo se creyó presa de un sueño.
500
4141 - XLI De cómo Quevedo se quedó á su vez sin entender al rey.
697
4242 - XLII De cómo don Juan Téllez Girón se encontró más vivo que nunca cuando más pensaba en morir.
1461
4343 - XLIII Continúan los trabajos del cocinero mayor.
1399
4444 - XLIV Lo que se puede hacer en dos horas con mucho dinero.
823
4545 - XLV En que el autor presenta, porque no ha podido presentarle antes, un nuevo personaje.
1152
4646 - XLVI De cómo la Providencia empezaba á castigar á los bribones.
563
4747 - XLVII De lo perjudicial que puede ser la etiqueta de palacio en algunas ocasiones.
547
4848 - XLVIII De cómo muchas veces los hombres no reparan en el crimen aunque sus vestigios sean patentes.
405
4949 - XLIX De cómo la duquesa de Gandía tuvo un susto mucho mayor del que le habían dado Los miedos de San Antón.
1053
5050 - L De cómo don Francisco de Quevedo quiso dar punto á uno de sus asuntos.
717
5151 - LI En que encontramos de nuevo al héroe de nuestro cuento.
878
5252 - LII De cómo empezó á ser otro el cocinero mayor.
471
5353 - LIII En que se deja ver en claro el bufón del rey.
1791
5454 - LIV Cómo saben mentir las mujeres.
1596
5555 - LV Quevedo visto por uno de sus lados.
1694
5656 - LVI Primera parte: En que el autor retrocede para contar lo que no ha contado antes.
2583
5757 - LVI Segunda parte: En que el autor retrocede para contar lo que no ha contado antes.
2280
5858 - LVII Amor de madre.
1352
5959 - LVIII Las audiencias particulares del duque de Lerma.
1905
6060 - LIX De cómo Dorotea era más para con el duque, que el duque para con el rey.
880
6161 - LX Lo que hace por su amor una mujer.
615
6262 - LXI De cómo le salió á Quevedo al revés de lo que pensaba.
942
6363 - LXII De cómo el duque de Lerma se encontró más desorientado que nunca.
905
6464 - LXIII De cómo el duque de Lerma vió al bufón de su majestad extenderse, crear, tocar las nubes, etc.
1791
6565 - LXIV De cómo Quevedo buscó en vano la causa de su prisión, y de cómo cuando se lo dijeron se creyó más preso que nunca.
755
6666 - LXV De cómo el tío Manolillo no había dado su obra por concluida.
1991
6767 - LXVI El padre y el hijo.
1187
6868 - LXVII De cómo el licenciado Sarmiento hizo bueno una vez más el proverbio que dice: no es tan fiero el león como la pintan, y de cómo todas las pulgas se van al perro flaco.
532
6969 - LXVIII De cómo se agravó la demencia del cocinero mayor, y acabó por creerse asesino del sargento mayor.
428
7070 - LXIX En que continúan las desventuras del cocinero mayor, y se ve que la fatalidad le había tomado por su instrumento.
1241
7171 - LXX En que se ennegrece gravemente el carácter del tío Manolillo.
570
7272 - LXXI De cómo Quevedo dejó de ser preso por la justicia para ser preso por el amor.
1419
7373 - LXXII De cómo el duque de Lerma encontró á tiempo un amigo.
804
7474 - LXXIII En que el duque de Lerma continúa representando su papel de esclavo.
444
7575 - LXXIV Lo que hizo Dorotea por don Juan.
1657
7676 - LXXV El sol tras la tormenta.
761
7777 - LXXVI De cómo el cocinero mayor conoció con despecho que no se habían acabado para él las angustias.
877
7878 - LXXVII En que se ennegrece á su vez el carácter de Dorotea.
258
7979 - LXXVIII En que se siguen relatando los estupendos acontecimientos de esta verídica historia.
1067
8080 - LXXIX Del medio extraño de que se valió Quevedo para soltarse de la prisión en que la había puesto el amor de la condesa de Lemos.
1541
8181 - LXXX De cómo el interés ajeno influyó en la situación de Quevedo.
534
8282 - LXXXI De cómo Quevedo se asusta más de saber que don Juan está en libertad, que si hubiera sabido que estaba preso.
508
8383 - LXXXII En que el tío Manolillo sigue sirviendo de una negra manera á Dorotea.
692
8484 - LXXXIII En que se ve que el bufón y Dorotea habían acabado de perder el juicio.
893
8585 - LXXXIV En lo que vinieron á parar los amores de Dorotea y de don Juan.
1903
8686 - LXXXV El autor declara que ha concluído, y ata algunos cabos para que no queden sueltos.
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