Del “me conviene” al “es lo correcto”: ¿Cómo evoluciona el juicio moral? El juicio moral se desarrolla en etapas , y no siempre se avanza al mismo ritmo. A veces los niños (¡y los adultos también!) se quedan pegados en etapas tempranas, actuando solo por conveniencia o miedo al castigo. ¿Qué pasa si alguien nunca supera las etapas iniciales? Si un niño nunca es ayudado a salir del “yo hago lo que me conviene” o “yo obedezco para que no me reten”, corre el riesgo de llegar a la adultez sin desarrollar un juicio moral verdadero . Puede que se comporte bien… mientras haya cámaras, jefes o reglas claras. Pero cuando nadie lo ve, actúa según su propio interés. Como decía Piaget: “El niño no se vuelve moral por la obediencia, sino por la comprensión.” Los niños observan a los adultos más de lo que creemos. Si ven que su papá finge estar enfermo para viajar, que mamá estaciona en zona prohibida “porque solo son cinco minutitos”, o que un político miente sin consecuencias... ¿qué aprenden? Que lo correcto es relativo. Que la ley es para los otros. Que ser pillo es más útil que ser honesto. Y así, se reproduce el círculo vicioso del juicio moral inmaduro . Por eso, escucha este capítulo hasta el final y comparte tus impresiones y opiniones con tus amigos.