La economía española avanza un 2,8% en tasa interanual gracias a la demanda interna, la inversión y el consumo de los hogares. Pero a la vez, en una dicotomía extrema, España cuenta con la mayor tasa de pobreza infantil de la Unión Europea, con un 29% frente a un 19% de media, según Funcas. Son datos terribles que ponen en duda el crecimiento del PIB y si la mejora económica llega, realmente, a toda la sociedad, a toda la población cuando la inflación sigue al alza. Ya está en el 3,1% por culpa del transporte, la electricidad y los huevos. Y otro dato para analizar, el salario más frecuente de España apenas supera al salario mínimo. Si se tiene en cuenta la inflación de los últimos años el salario real de los españoles se ha estancado.