El cine también es una forma de viajar, no sólo a través de las historias que se proyectan en la gran pantalla, sino también haciendo un itinerario por las salas de cine más hermosas, históricas y singulares del mundo. Este itinerario lo traza Pablo Mérida de Londres a Barcelona, pasando por Ámsterdam, Atenas, Jaipur, Busan, Pensilvania y, claro está, Los Ángeles.